Datos obligatorios de una factura en España (checklist completo)
16 de julio de 2026
Una factura con datos incompletos puede darte dos disgustos: que Hacienda no la acepte (con posibles sanciones) y que tu cliente no pueda deducirla (y te la devuelva, retrasando el cobro). La buena noticia es que la lista de requisitos es corta y siempre la misma. Aquí la tienes en modo checklist.
El checklist de una factura completa
- Número y, en su caso, serie. La numeración debe ser correlativa: sin huecos ni números repetidos. Puedes usar series distintas (por ejemplo, una para rectificativas), pero cada serie debe ser correlativa por sí misma.
- Fecha de expedición. El día en que emites la factura.
- Tus datos como emisor: nombre y apellidos (o razón social), NIF y domicilio.
- Los datos del destinatario: nombre o razón social, NIF y domicilio.
- Descripción de las operaciones: qué has vendido o qué servicio has prestado, con el detalle suficiente para identificarlo (cantidad y precio unitario incluidos).
- Base imponible: el importe sin impuestos. Si aplicas descuentos, deben quedar reflejados.
- Tipo de IVA aplicado (21%, 10% o 4%) y, si en la misma factura hay operaciones con tipos distintos, el desglose por cada tipo.
- Cuota de IVA: el resultado en euros de aplicar el tipo a la base. Tenemos una guía específica de cómo calcular el IVA.
- Fecha de la operación, si es distinta de la fecha de expedición (por ejemplo, un servicio prestado en junio y facturado en julio).
- Retención de IRPF, cuando corresponda (autónomos profesionales que facturan a empresas u otros autónomos): debe aparecer el porcentaje y el importe retenido.
Menciones especiales (solo en algunos casos)
- Si la operación está exenta de IVA, hay que indicarlo con la referencia a la norma que lo permite (por ejemplo, ciertos servicios de formación o sanitarios).
- En casos como la inversión del sujeto pasivo o los regímenes especiales (bienes usados, agencias de viajes…), la mención correspondiente.
- En una factura rectificativa, la referencia a la factura que rectifica y el motivo. Lo explicamos en la guía de la factura rectificativa.
¿Y la factura simplificada?
Para importes pequeños (en general, hasta 400 € IVA incluido, o hasta 3.000 € en ciertos sectores como el comercio minorista o la hostelería) puedes emitir una factura simplificada, el "ticket" de toda la vida: no necesita los datos del destinatario ni el desglose completo. Ojo: si tu cliente quiere deducirse el gasto, te pedirá una factura completa.
Errores comunes que invalidan (o complican) una factura
- Saltos o duplicados en la numeración — el error más típico cuando se factura "a mano" con plantillas sueltas.
- NIF incorrecto del emisor o del cliente (una letra bailada basta).
- Aplicar un tipo de IVA equivocado o no desglosarlo por tipos.
- Editar o borrar una factura ya emitida: una factura emitida no se toca; si hay un error, se corrige con una rectificativa. Con la llegada de Veri*Factu esto además queda registrado y encadenado, así que el software debe impedirlo.
- No conservarlas: guarda tus facturas al menos 4 años a efectos fiscales (6 según el Código de Comercio).
La forma fácil de no fallar ninguno
Un buen programa de facturación rellena y valida todo esto por ti: numera en serie, valida los NIF, calcula el IVA y bloquea las facturas emitidas. Puedes probar cómo queda una factura bien montada en nuestra plantilla de factura online, gratis y sin registro.
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